Por la mañana, disfruta de un paseo en bote a lo largo del río. Por la tarde, camina por las calles pequeñas y estrechas de Hoi An, flanqueadas a ambos lados por hermosas casas antiguas, y déjate sorprender por la mezcla de estilos arquitectónicos —japonés, chino, vietnamita y francés— que hacen única a esta ciudad. Visita el Puente Japonés con su pequeña pagoda, el templo chino y la Casa Tan Ky.